sábado 26 de julio de 2008

Manifiesto vs Contramanifiesto

Retomo finalmente mi actividad en este blog largo tiempo abandonado, espero que disculpéis mi pereza infinita pero el verano y los compromisos minaron mi determinación.

Supongo que todos habréis leído, visto u oído acerca del "Manifiesto por la lengua común", podéis leerlo (es bastante breve) en el anterior enlace o adheriros si os gusta aquí. La verdad es que este manifiesto refleja con bastante precisión mi opinión sobre el tema de las políticas lingüísticas así que me alegró ver el masivo apoyo que recibía, pero no es de esto de lo que quería hablar, sino del "Contramanifiesto por las lenguas cooficiales", también es interesante leerlo, porque no tiene desperdicio (no pienso hablar aquí ni de la mitad de comentarios que surgen en mi mente con cada palabra que leo de ese texto y aún así me excederé en espacio), pero más que interesante es desconcertante. El contramanifiesto en cuestión es obra de la Federación de Asociaciones de Escritores en Lengua Gallega, Catalana y Vasca (Galeusca) y resulta , como decía, desconcertante, porque entre otras cosas, contesta a ofensas que nadie ha proferido (y mucho menos en el manifiesto anterior) o nos adoctrina con teorías completamente ajenas a la discución.
Me preguntaba yo en qué idioma hablarían entre ellos los integrantes de esta asociación y por qué, cuando nada más empezar a leer, nos encontramos las primeras pseudoacusaciones políticas a los impulsores del Manifiesto, de las que el texto está trufada. Tilda el discurso de estos, de "pretendidamente homogeneizador y centralista", no comprendo muy bien que hace ahí ese pretendidamente, si añaden que ese mensaje subyace en el texto, pero en fin. Mi favorita es la imprescindible alusión al omnipresente fantasma de Franco.
"La visión anuladora que desde la enriquecedora realidad plurilingüe española se transmite desde el Manifiesto nos hace pensar en la similitud de tesis de la etapa franquista; un estado, una lengua y, consecuentemente, reforzar los planteamientos diferenciadores entre ciudadanos de primera y segunda por razones de lengua"
Obviemos el hecho de que estos escritores utilizan reiteradamente la preposición desde de forma incorrecta, cada vez que se juntan dos nacionalistas en una habitación sale el tema de Franco, que es un señor que lleva muerto más de 30 años y que la mayor parte de políticos y escritores que nos dan la murga de forma permanente, vieron morir antes de terminar sus estudios (los que los tienen). En cualquier caso, aunque hubiese muerto ayer, lo cierto es que estas alusiones son la muestra más patética de una absoluta falta de argumentos que siempre desemboca en intentar generar una especie de miedo o rechazo emocional (entiéndase opuesto a intelectual), a las posiciones que se combaten asociándolas con el régimen franquista. Olvidaba recordar que esa milonga de que con el manifiesto por la lengua común se pretende reforzar los planteamientos diferenciadores entre ciudadanos de primera y segunda por razones de lengua, nos la cuenta una gente que apoya y promueve una política consistente en proporcionar subvenciones a cualquiera que actúa en la lengua que más les gusta y que multan a aquellos que rotulan sus negocios privados en la lengua que no les gusta.
Un muy interesante aserto con el que nos ilumina GALESUCA es el siguiente:
"El gallego, el euskara y el catalán no son «inventos» de ahora, sino lenguas que fueron normales en sus territorios y sociedades respectivas durante centenares de años. Su desnormalización, su pérdida de usos públicos, no se produjeron de manera «natural», sino por invasión de la lengua que fue decretada como oficial del estado, sin ninguna consulta ni acuerdo previos."
Que yo recuerde, nadie ha dicho nada de que sean inventos (estamos de acuerdo en que no), pero aún así el resto del párrafo despierta en mí numerosos interrogantes. Me pregunto, por ejemplo, cual es la manera "natural" de que esto se produzca. Quizá en opinión de esta gente, los bárbaros de toda Europa (incluyendo las actuales Galicia, Cataluña y "País Vasco"), tampoco adoptaron el latín de forma natural, sino que deberían (como es ancestral costumbre) haberse reunido en juntas generales de bárbaros para acordar con los romanos de forma previa la adopción o no de la lengua, previa consulta por vía de referéndum. Obviamente sí fue de forma natural, porque la forma natural no es esa del acuerdo previo y la consulta, lo natural es que la utilidad se imponga, lo que no es natural es la imposición por chantaje sibilino de una minoría.
Nos encontramos también burdas mentiras: "Las políticas lingüísticas aplicadas al ámbito educativo en las comunidades bilingües, tienen como objetivo conseguir que el alumnado logre una buena competencia en las dos lenguas oficiales" esto no es cierto y es tan obvio que no pienso gastar otra palabra diciéndolo.
En su crítica al Manifiesto, el contramanifiesto recoge, precisamente un de las críticas más frecuentes:
"el Manifiesto parte de una premisa que no se corresponde con la realidad, ya que en ningún caso el castellano corre ningún peligro en todo el territorio del estado."
(Voy a hacer como que no me doy cuenta de esa puntualización de "todo el Estado" dando a entender que quizá en alguna parte...) Parece que estemos hablando de cosas diferentes, porque eso no es cierto. El manifiesto no parte de semejante premisa. No es el castellano lo que peligra, sino la libertad. Muchas veces se ha dicho, con intención de criticar el manifiesto que "el castellano no corre peligro, o no necesita defensa" y claro que eso es cierto, el castellano no desaparecería aunque España entera volase en mil pedazos mañana para después hundirse en la mar océnana. Entre otras cosas porque la mayor parte de sus hablantes están fuera. De hecho ya sabemos que en Madrid o Cáceres, no tienen problemas con estas políticas de inmersión. No es menos cierto que hagan lo que hagan tampoco desaparecerá jamás el castellano en Cataluña (o en todo lo que ellos llaman "Países Catalanes" en un ejemplo de imperialismo pavoroso), pero no es ese el tema. El tema es y ha sido siempre la libertad, la libertad de los individuos. La libertad para hacer uso de esa lengua común con las propias instituciones y lo que es más importante, en el ámbito de lo privado. me permito recordar una vez más la obligatoriedad de rotular comercios privados en la lengua obligada por los nacionalistas y socialistas o la presencia de auténticos comisarios políticos que velan por que los niños catalanes hablen la lengua obligatoria en los recreos. El manifiesto (y así lo expresa) defiende los derechos de los ciudadanos individuales, lucha por una realidad política, no por la pervivencia cultural de una lengua que la tiene más que asegurada.
El motivo de que las respuestas del Contramanifiesto apenas se relacionen con lo que critican es que se trata de realidades paralelas e irreconciliables. Para mí hay algo que es absolutamente fundamental por diferenciar las democracias de los regímenes totalitarios. El Manifiesto lo expresa con claridad:
"2. Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas cooficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc... en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello «normalización lingüística»)."
Los grupos no pueden tener derechos por la sencilla razón de que no existen (y cuando esto se produce, es absurdo). No existen de forma objetiva, puede haber criterios más o menos razonables o extendidos para su determinación, para la inclusión de individuos en un conjunto, pero esta nunca es objetiva y menos culturalmente hablando. El sujeto del derecho ha de ser perfectamente determinado (y no porque una ley adopte un criterio cualquiera alcanzaría este una validez natural superior) y lo único que existe indudablemente es cada individuo. Del mismo modo, la atribución de derechos a realidades más o menos abstractas o ajenas a este tipo de relaciones como las de las lenguas o los territorios es aberrante. Especialmente porque estos supuestos derechos colectivos son siempre la excusa para la represión de los legítimos derechos de los individuos para al consecución de alguna suerte de perversa entelequia.
Queda claro pues, que del Manifiesto por la lengua común, sólo puede extraerse la voluntad de que nadie pueda ser obligado en sentido alguno a la utilización de una u otra lengua oficial y concretamente que el uso del castellano no se vea limitado en su función de lengua común por las restricciones en su libre uso por los ciudadanos.
El Contramanifiesto termina finalmente con el siguiente párrafo victimista:
"10. Las escritoras y los escritores gallegos, vascos y catalanes PROCLAMAN nuestra voluntad de continuar escribiendo en nuestras lenguas y de contribuir al proceso, inacabado, de su normalización como derecho humano, democrático y pacífico al cual no renunciaremos. Repudiamos enérgicamente todos los intentos de EXCLUSION que colegas escritores españoles hacen de nuestras lenguas y lamentamos que, en lugar de preocuparse por la salud del español en Puerto Rico, Costa Rica o los Estados Unidos, se dediquen a combatir al más próximo y asimétricamente discriminado."
Con esto nos queda claro que desconocen el uso del género neutro (y toda suerte de concordancias) y sobre todo, que ni se han leído el Manifiesto.

viernes 13 de junio de 2008

La miembra contraataca

La nueva ministra favorita de los españoles, Bibiana Aído, lejos de esconder la cabeza bajo la arena después de la soberana estupidez de la que hablaba en el post anterior (la chorrada de la miembra), ha sacado pecho asegurando que eso de "miembra" bien podría recogerse en el diccionario de la RAE, a la que, de paso, acusa de machismo pues "hay palabras como determinados anglicismos o como guay o fistro que no tuvieron tantos problemas (para entrar en el diccionario)". En opinión de la ministra en el rechazo de la admisión de "miembra" en el diccionario "Quizás haya una cuestión de género de fondo". No pienso repetir el asunto de género/sexo porque es una batalla perdida, pero hay un par de sencillos datos que nos dan una idea de la inconsistencia de esta individua.

En primer lugar, "fistro" no está en el diccionario, es mentira, una estupidez. Esto da cuenta, en efecto, de la consistencia política y personal de la Señora Aído. Más patético es el siguiente asunto. Bibi no parece haber entendido el funcionamiento y propósito de la RAE y el diccionario. La RAE "limpia, fija y da esplendor" no "inventa, impone y da por saco". El propósito del diccionario no es inventar palabras con la idea de imponérselas al pueblo ignorante, sino recoger los usos más frecuentes entre los hablantes de la lengua española, para concretar su significado e incluirlo en el diccionario de manera que este sirva para informar de cara a la comprensión y conocimeinto del idioma (del real). Es por esto que si todo el mundo decidió decir guay, pues se incluye porque es necesario poder encontrarlo en este instrumento lingüístico, del mismo modo, si mañana todo el mundo decidiese utilizar el vocablo "Bibianaaído" como sinónimo de cantamañanas pues habría que incluírlo. Por el contrario si la cantamañanas, digo...Bibiana Aído y sus cuatro jóvenas deciden inventarse cuatro palabrejas porque por algún motivo creen que el machismo histórico se debe al idioma (obviando que ocurre igual en países con idiomas sin distinción de género en la mayor parte de palabras), pues no se incluye.

Siempre me pareció incomprensible que la Real Academia Galega y demás organizaciones promotoras de la normalización lingüística (imposición totalitaria), cayeran en este mismo error. Llegan a inventar palabras que disponen obligatorias para crear un gallego imaginario en lugar de limitarse a recoger y fijar la realidad, pero ya lo dice el Eclesiastés: "el número de tontos es infinito" y últimamente se multiplica.

martes 10 de junio de 2008

La miembra de la comisión

Hace algún tiempo me lamentaba en este blog de que se confundiese el sexo con el género (las personas tienen sexo masculino o femenino, mientras que el género es sólo propio de las palabras y puede ser masculino, femenino o neutro). En este sentido me preguntaba yo, sin hallar jamás respuesta, qué demonios sería esa estupidez de la "violencia de género". Creo saber a qué se refiere, pero no podía creerme que un problema de tamaña gravedad fuese tratado con semejante ignorancia. Me preguntaba yo, si la violencia de género serían los sustantivos zurrándose con los adjetivos a golpe de conjunción, pero creo que ya lo he entendido.

La Ministra de Igualdad (por decir algo), Bibiana Aído, en su última comparecencia pública se ha referido sin pudor alguno a los "miembros y miembras" de la comisión. Esto suscita varias preguntas, alguna de las cuales mi madre no aprobaría que dijese en público (pero todos las pensamos y pensamas). Por otra parte, también me sugiere que esta es la verdadera violencia de género, la ministra aliada con el femenino e incluso el masculino, dispuesta a desterrar el género neutro del español...en fin. Será que el colectivo de "jóvenas feministas" (que existe de verdad)tiene más apoyos de lo que la inteligencia aconsejaría en su afán de proponer sandeces lingüísticas como decir "marida" en lugar de "esposa", etc...

En cualquier caso, por un momento pensé que la ministra hacía estas cosas porque era una pobre analfabeta (que también), pero ese es el menor de sus problemas, es algo mucho más grave: es estúpida y para eso si que no hay cura.

jueves 5 de junio de 2008

La mirada positiva

Es curioso, pero por mucho que Solbes ganase aquel debate en la pasada campaña, todos veíamos ya que la crisis económica era inminente. ¿Todos? ¡No!, nuestro glorioso presidente se resiste ahora y siempre a la verdad, cegado por su orgullo y envalentonado por esta victoria electoral de su ministro, decidió llevar sus tomaduras de pelo hasta las últimas consecuencias. ¿Es que alguien piensa acaso que no sabía el presidente la que se avecinaba, mientras lo negaba en la campaña?, pues no, simplemente mentía para ganar las elecciones. Yo personalmente casi se lo perdono porque el que se creyese eso desde luego se merece todo lo que le pase. Lo que ya no me parece tan normal es que sabiendo esto se dedicase a improvisar medidas como el famoso cheque bebé o los famosos 400 euros (de los que ya hemos hablado aquí) con los que se aferraba a la moncloa a costa de dilapidar el famoso superhávit que nos iba a salvar de la desaceleración más similar a una crisis que jamás se haya visto.

Recientemente el gobierno ha tenido a bien aceptar que sus previsiones eran un insulto a la inteligencia, y (a buenas horas) ha tomado algunas medidas de márketing, pero sostiene que hay que ser optimistas, y que no pasa nada tan grave. Esto es sin duda un apreciación que estarán encantados de conocer en detalle las mareas de personas a las que ya les costaba lo suyo pagar las facturas y las comidas de sus hijos cuando aún tenía trabajo (nótese que se deduce que ya no lo tienen). Sé que esto suena populista pero lo cierto es que el drama humano y social que hay tras los datos de desempleo quizá merezca una reflexión menos fría a la hora de hacer valoraciones públicas al respecto.

domingo 25 de mayo de 2008

Galiza Ceibe, galegos...xa veremos

Por si alguno todavía piensa que sólo soy un exaltado subido al monte que exagera y que nadie más tiene una percepción tan dramática de la situación os enseño un fragmento de una entrevista realizada a la escritora Marta Rivera de la Cruz en elcultural.es :

P: Sigamos soñando... ¿qué arreglaría de un plumazo si fuese ministra de Cultura?
R: Pondría en marcha un plan serio de fomento de la lectura, trabajando con colegios y con profesores y dotando de presupuestos dignos a las bibliotecas públicas. Pero estas cosas no se hacen de un plumazo.

P: ¿Y si fuese la máxima responsable cultural de Galicia?
R: Trabajar en favor de la cultura gallega. De toda. Y con pico y pala.

P: ¿De verdad la Televisión de Galicia la vetó por no escribir en gallego?
R: Cuando, recién elegida finalista del Planeta, les propusieron una entrevista conmigo en un programa cultural, contestaron “aquí no interesa”. Cada uno puede interpretarlo como quiera.

P: ¿Todavía hay quien no le perdona que escriba en castellano siendo gallega?
R: Recibo insultos, amenazas y descalificaciones a diario en mi blog y en mi correo personal, que a veces se hacen extensivos a mi padre y a mi abuelo de 87años. Las cosas se están radicalizando de una forma muy peligrosa.

P: ¿Por qué cree que de la política de inmersión gallega no se habla tanto como del caso catalán?
R: Buena pregunta. Pero lo que pasa en mi tierra hay que verlo –y vivirlo– para creerlo.

P: ¿Realmente gentes como Suso de Toro tienen hoy tanto poder en la cultura gallega como se dice, y con qué consecuencias?
R: No, no, la culpa no es del poder que pueda tener o no Suso de Toro. La culpa es de quien se ha empeñado en reducir la política cultural a política lingüística y pretende arrinconar un idioma que hablan 400 millones de personas. Y que conste que esta historia la inició el gobierno de Fraga. ¿Consecuencias? Las veremos dentro de unos años, cuando empiece a haber generaciones monolingües cerradas al inmenso mercado laboral y cultural que ofrece el castellano.

P: ¿Se atrevería a dar el nombre de tres autores gallegos de primera ninguneados por los nacionalistas?
R: No. Podría darle hasta cinco, pero no creo que yo tenga derecho a sacar a nadie a este ruedo. Sólo le diré que en una expedición cultural a La Habana pagada por la Xunta fueron cincuenta escritores, y ninguno de estos cinco estaba invitado.

martes 13 de mayo de 2008

Y se pregunta el ruiseñor:



¿Qué sentido tiene que en cada comunidad autónoma los estudiantes se enfrenten a pruebas de selectividad de muy diferente grado de dificultad y aún de contenidos, cuando la nota que obtengan será considerada de igual modo para cualquier universidad de España independientemente de la dificultad de la prueba de su región de origen?

(Adjunto ruiseñor pensativo para ilustrar la escena)

sábado 10 de mayo de 2008

Atrevéte



Personalmente lo que sí me asusta es la gente que en pleno siglo XXI va todavía por ahí con estrellas rojas y anacronismos semejantes, tratando de imponer ideas que creíamos superadas con la revolución francesa, pero bueno yo temo eso y otros a las arañas.

sábado 26 de abril de 2008

Querido Lehendakari:

Cuando en tu comparecencia pública tras la reunión con el presidente de la Fundación Casa del Tíbet de Barcelona, Thubten Wangchen dijiste: "Es increíble; ¿por qué pueblos tan grandes (China y España) tienen tanto miedo a pueblos (el tibetano y el vascuence) tan humildes, tan pequeños y esencialmente pacíficos en su forma de reivindicar el camino del futuro?" ¿en qué demonios pensabas oh, gran luz libertadora del pueblo vascongado?, dejemos de lado las asombrosas comparaciones que tuviste los cojones de establecer entre el Dalai Lama y tu persona, te voy a hablar, mi buen lehendakari, de las "formas de reivindicar el camino del futuro" de tu pueblo, que según tus sabias enseñanzas, se manifiestan de forma esencialmente pacífica.

Una de ellas es la quema indiscriminada de autobuses y la quema y destrozo perfectamente discriminada de cajeros y establecimientos comerciales de aquellos que discrepan del dogma obligado. Otra; quizá le suene, es el terrorismo y ahogamiento de la libertad de expresión y participación política. Asesinar personas por el grave delito de ser libres o extrosionar a otras por existir. Por último está la tarea que le toca a usted y a su partido, la de desarrollar, fomentar y difundir la idea de una patria oprimida, una patrica vasca que anhela una libertad que el imperialismo español le niega. Es la tarea de sembrar el odio entre todos los vascos (por suerte, jamás logrará convencerlos a todos), que crea el caldo de cultivo ideal para que siempre haya alguno dispuesto a dar un paso más y dedicarse a las anteriores actividades pacíficas de reivindicación. A nadie sorprende que los terroristas nunca dirijan sus pacíficas reivindicaciones homicidas contra ustedes, porque al fin y al cabo, están en el mismo barco. Me da igual que repentinamente de un año a esta parte haya decidido usted autoproclamarse adalid de las libertades públicas y la lucha contra ETA, ya nadie se lo cree.

Hubiese sido impresentable que hubiese dicho usted en su comparecencia que sus reivindicaciones eran esencialmente pacíficas, ya que se fundamentan en el racismo, la xenofóbia, el egoísmo, el victimismo y el odio en general, pero que se refiriera en tales términos a la forma de manifestar esas reivindicaciones es de juzgado de guardia. En nombre de tan nobles objetivos mi buen lehendakari, se matan personas y eso no es propio de "pueblos humildes, pequeños y esencialmente pacíficos en su forma de reivindicar el camino del futuro".

sábado 19 de abril de 2008

Saber/Parecer

Hace ya algún tiempo que pensaba referirme a este tema, pero nuestro flamante nuevo gobierno me lo ha recordado hasta hacérseme necesario. Veréis, siempre me resultó algo irritante que la gente votase generalmente al político que preferirían como colega para ver el fútbol en lugar del que creían más capacitado para gestionar eficazmente el gobierno, sin embargo es parte del juego. Esto lo saben bien los políticos, pero intentan pasarlo por alto en la medida de lo posible en sus discursos, precisamente para no insultar la inteligencia del vulgo y caerles peor. En cualquier caso hasta hace algunos años, la preocupación por parecer, parecía sostener cierto equilibrio con la preocupación por saber; ya no.

Ahora da completamente igual el contenido, lo fundamental es la forma, hasta el punto de que ambas cosas se confunden. Es innegable que muchos políticos acostumbran a dar rodeos al contestar las preguntas, pero como en todo, hay grados y es precisamente en esto donde se manifiesta más claramente la preocupación por una cosa o la otra (saber/parecer). Recuerdo estar en mi casa durante la última campaña electoral frente al televisor, pasmado al contemplar las respuestas de los candidatos a las más esperables preguntas, por ejemplo: ¿Qué va a hacer usted para disminuir el desempleo? Rajoy contestaba (con la oportuna palabrería): voy a hacer esto y lo otro, bla,bla,bla. (Puede estar uno de acuerdo o no), mientras que Zapatero contestaba (a la misma pregunta): Lo primero es la dignidad de los trabajadores, igualdad, bla, bla, bla... como si eso tuviese algo que ver con lo que le preguntan, ni rastro de qué iba a hacer para disminuir el desempleo.

Precisamente, una de las principales razones de que no soporte a ZP es que jamás contesta a lo que le preguntan, ni por asomo. Se dedica a decir cosas bonitas, a parecer. Esto no sorprende a nadie, Rajoy es registrador de la propiedad y es un experto jurista y experimentado gobernante (lo cual no tiene nada que ver con que a uno le parezca bien nada de lo que haga u opine), pero ZP no es experto en nada, no sabe casi nada acerca de casi todo y se acompaña de gente como Pepiño Blanco, que es, si cabe, más ignorante.

La preocupación fundamental de los partidos suele ser el parecer, dando por sentado que se hace sobre alguien que ya tiene (al menos un mínimo) del saber, sin embargo, el PSOE y algún otro partido ha decidido en el últimos tiempos saltarse la primera parte. Esto es lo que impulsa a este estilo de política a dar lugar a leyes con nombres muy bonitos pero de efectividad discutible. Se dedican a hacer maravillas como la ley de igualdad, que básicamente es una ley de discriminación absolutamente aberrante, pero que tiene un nombre tan bonito que cabe suponer que con su sola promulgación se producirá automáticamente la igualdad de hombres y mujeres en todos los pueblos del mundo.

Otra maravilla estética es la creada por el gobierno bipartito de la Xunta de Galicia, la vicepresidencia de igualdad y del bienestar, cuya acción de gobierno paralelo nunca será criticable siendo desarrollada bajo tan loable rótulo. Ahora, la última novedad es el sorprendente ministerio de la Igualdad, asunto (el de la igualdad) que probablemente no requiera de la creación de un ministerio propio, sino de más fondos a políticas relacionadas desde diversas administraciones (o mejores políticas), pero que desde luego queda mucho más bonito así. Personalmente me parece lamentable el asombroso apoyo popular con que cuentan este tipo de insultos a la inteligencia (mucha gente no se sentirá insultada por no encontrar tal elemento en sí), pero si en lugar de las cosas bien hechas para solucionar los problemas, preferimos fingir que no existen o que los hemos solucionado solo por desearlo fervientemente, o crear vicechorradas varias, propongo promulgar una ley del bien y la felicidad universales en esta nueva legislatura.

martes 8 de abril de 2008

Premios

Hago esta breve actualización para agradecer sinceramente la consideración en que algunos me han tenido al haberme sido otorgados varios premios (3 premios dardo y un resistencia), me resultan especialmente gratificantes por haberlos recibido de bloggers que respeto y admiro (Ana, Andrés y Ramón). Ahora creo que puede que mi novia tuviese razón al sugerirme que crease un blog (aunque yo sospecho que lo hacía para no tener que aguantar mis interminables discursos de forma oral), donde expresarme y ser oído (leído en realidad). Espero que me disculpéis si no continúo la cadena de premiados (al menos ahora) pero sabed que me entero.

Muchas Gracias

miércoles 2 de abril de 2008

No es tan difícil

Señores de la tele, la política y la farándula en general:

No es tan difícil aprender a hablar en español, así que si uno quiere dedicarse a hablar a toda España convendría que hiciese ese pequeño esfuercito, de verdad que no es tan complicado. Ya se sabe que nadie es perfecto, pero hay quien hace ostentación de su imperfección reiterada y públicamente.

Entre otras decenas de barbaridades que se oyen con relativa frecuencia, una de las más generalizadas y lamentables es la absurda confusión que se produce entre el género y el sexo. El género es una cualidad sólo propia de las palabras, lo que tienen las personas es sexo. Repitamos, las personas pueden tener dos sexos (por ahora): hay hombres y mujeres. Las palabras pueden tener distintos géneros: masculino, femenino o neutro. Por tanto hablar de "violencia de género" y otras burradas similares es simple y llanamente absurdo. A pesar de que esto es sencillísimo, hay quién se empeña en alardear de su error, y aún sabiendo que lo comete (pues incluso se lo consulta a la RAE), decide incluirlo en las leyes. Naturalmente la estupidez cunde con celeridad entre el resto de la grey. Personalmente no sé porqué esta chorrada de sustituir género por sexo resulta preferible para nadie, pero puede que tenga algo que ver con la siguiente de las cosas que odio.

Los eufemismos. Pero vamos a ver, ¿cual es el problema con llamarle a las cosas por su nombre? Ahora parece que ya no hay ciegos, ni gordos, ni paralíticos, el mundo es maravilloso. Hay invidentes, personas con sobrepeso y minusválidos (o como sea que se dice ahora), pero lo cierto es que siguen sin ver, sin ser delgados y sin poder andar. Es estúpido, porque lo cierto es que, por ejemplo, el término paralítico no implica nada más que el padecimiento de una parálisis, no implica que sean peores que nadie, no hay razón para evitar decirlo si no se tiene mala intención. De hecho, en mi opinión, algunos de estos eufemismos ocultan una cierta mala intención. Los negros son negros, igual que yo soy blanco y si no opino que haya algo de malo en ello no necesito buscar formas disimuladas de decirlo. Si alguien necesita decir "persona de color", será porque ser negro le parece algo malo, eso o que los demás son transparentes. Ya sé que esas cosas resultan incómodas de oír, pero sólo para aquel que tiene algo que ocultar, o que es un cursi redomado, que también son muchos.

Por cierto, se dice "grosso modo" no "a grosso modo" y "motu proprio" (sí, con dos erres) no "motu propio" ni (especialmente), "de motu propio". Si es que no es tan difícil, basta con no utilizar expresiones que no se conocen, no es tan difícil.

jueves 27 de marzo de 2008

La que se nos viene encima – Educación para la Ciudadanía

Ya en artículos anteriores hice referencia a la intromisión de la política en la vida escolar en campos que no le corresponden. Me produce una profunda repulsa la manipulación, condicionamiento o presión ideológica sobre los menores, es algo que me repele profundamente. No me agrada nada la visión de un niño en un mítin, pero siendo francos, no es lo mismo que lo lleven los padres que que hubiese ido obligado por el partido en cuestión.

Veréis, he encontrado una página (firme defensora de la asignatura de Educación para la Ciudadanía), llamada “educación en valores”, en la que todo es muy amable y bonito, escrita en Comic Sans y con amenos dibujillos. La cuestión es que la página nos ofrece todo tipo de argumentos y chorradas (todo sea dicho) en defensa de la asignatura. Entre otras maravillas similares se nos muestran constructivos cuentos infantiles como el delicioso “rey y rey” que trata el tema homosexual para los más pequeños (una nueva muestra de la manía que tienen los adultos de dar la murga a los niños con sus obsesiones que por lo general aburren a los niños más que otra cosa). No obstante los artículos que he leído se centraban más en la descripción de los diferentes manuales, haciendo especial hincapié en la enorme variedad y disparidad de los enfoques de las moralinas de cada uno. El argumento es que hay adoctrinamiento para todos los gustos y que cada uno encontraría el que mejor le pareciese.

En esa línea encontramos por ejemplo esta descripción: “El manual de la editorial Octaedro, amenizado con cómics y letras de canciones, desciende hasta detalles cotidianos como enseñar a los escolares a descifrar una factura y hacer valer sus derechos como consumidores” – hasta aquí me parece una maravilla, pero ahora ya empieza lo bueno- “O incluso advertirles de que ver una película europea responde a una "concepción plural y diversa" de la cultura, pero ver una película americana se engloba en su "concepción restrictiva y homogeneizadora". Esta es probablemente una de las mayores estupideces que jamás se haya atrevido a contener un libro de texto.

También encontramos otros libros: En el texto de la fundación cives, el filósofo (ahí es nada) Fernando Savater, llama la atención sobre la presencia de la asignatura de religión en el bachillerato y comenta que responde a "un contorsionismo oportunista que antes o después -mejor antes- habrá que revisar definitivamente". Por el contrario se nos presenta también que: Casals (otra editorial) condena taxativamente el aborto, niega el matrimonio homosexual, y afirma que "en la búsqueda del sentido de la vida... Dios está a la vista".

En esta última línea, para convencer a los fascistas reaccionarios católico-teocentristas, nos brindan estas declaraciones de un tal Manuel de Castro, secretario de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza-- "No comprendo la oposición de algunos a la asignatura. Basta con que elijan el texto y el profesor adecuado"

Pues bien, yo se lo explico. Para empezar, es mucho suponer que los valores elegidos sean los mismos por todos los padres de alumnos de una misma clase, pero es que aunque así fuese sería lo de menos, no se trata de que lo que se enseña sea maligno (sólo faltaría), aunque sí es cierto que se pretende enseñar cosas más que discutibles, pero como decía antes, ese no es le problema, el problema es el hecho mismo de que se inculquen valores por maravillosos que sean. La discusión no debería ser si los valores que el Estado implanta son de nuestro agrado o no, sino que debería discutirse si corresponde al Estado decidir lo que debe parecernos bien o no. Yo creo que no.

Yo creo que educación en valores debería pasar a ser educación en datos y dejar la educación en valores para los padres, pues a los padres corresponde orientar y proteger las conciencias de sus hijos. Yo creo que inculcar valores y enseñar sobre el bien y el mal no sólo es necesario sino que pasa a formar parte de la naturaleza fundamental de cada hombre, y por eso mismo creo que el Estado no tiene derecho a interferir en semejante cosa.

sábado 22 de marzo de 2008

Normalización-(III), Algo huele a…

Esta pretende ser mi última actualización sobre este tema, porque lo cierto es que siempre me quedarán más cosas que decir al respecto, pero esta vez ya no voy a hacer enumeración de las alegrías que nos da el progresismo totalitario, sino que querría entrar a valorar el razonamiento democrático e incluso económico que las descalifica.

Aunque no lo parezca, los señores que se sientan en el parlamento de Galicia, se sientan como representantes de la sociedad. De sus votantes concretamente. La idea es que deben hacer leyes y normas que expresen la voluntad y necesidades del pueblo al que representan y que los legitima en tal actividad. El poder ejecutivo debe llevarlas a cabo velando por los intereses del pueblo (esto es una dolorosa simplificación pero creo que bastante clara), para la plena realización de la justicia, la libertad y otras cosas bonitas.

Cuando alguien te está representando no tiene sentido que te obligue a hacer lo contrario de lo que deseas en temas que atañen a tu intimidad. Me explico, aceptas que te prohiban matar pues la misma sociedad representada censura tal comportamiento; en general no se realiza y cuando se realiza el resto del pueblo lo reprueba. Si esta misma circunstancia se diese con el uso de una lengua, si la sociedad demandase el uso de una lengua en un ámbito, ya ocurriría de por sí, pues sus mismos integrantes la utilizarían alegremente. No me sirve la historia de todo el tiempo que el gallego ha estado oprimido por el imperialismo españolista, puesto que hace ya décadas que no sólo no está oprimido sino que está siendo impuesto. Si en esas circunstancias no desea la gente usarlo más, puede que haya que replantearse el objetivo. La excusa de que la mayoría de medios, etc, en Galicia están en español, tampoco es válida. Se preguntarán ustedes porque todos los periódicos que no se financian por subvenciones están principalmente en español, pues porque los que se hacen en gallego no los lee nadie, así de sencillo, el orden es el inverso al que se pretende.

El otro día hacía alusión a la ley de comercio interior que se pretende aprobar en Galicia. Esta ley (a imagen y semejanza de Cataluña) bajo el título “de la protección de los derechos lingüísticos de los consumidores”, obliga a rotular incluso en el interior de todos los establecimientos comerciales, al menos, en gallego. Esto es desde luego tener un par de narices, porque antes podías hacer lo que quisieses, ahora solo puedes hacer lo que la Xunta te manda y te lo venden como una ampliación de tus derechos. Esto desde luego es una obra de arte.

Pero claro, la idea es que se trata de los derechos de los consumidores (los comerciantes que se aguanten, que como pretendan ser libres les caen 3.000 euritos de multa), pero digo yo, si los consumidores se sintiesen heridos en sus derechos, el mercado lo arreglaría ¿No? Me explico, el mercado es una sistema maravilloso que frecuentemente lleva a la situación de mejor equilibrio de las relaciones.

Por ejemplo, si un caballero decide poner una tienda en Galicia con todos los rótulos en checo, lo más probable es que, sin necesidad de que la administración lo multe (que no lo multarían, ya que en el fondo no se trata tanto de promover el gallego como de arrinconar el español), su tienda tenga que cerrar porque nadie le compra nada. Es un ejemplo que incluso un alumno de galescola entendería. Eso es porque la sociedad rechaza esa circunstancia, por motivos muy distintos, pero lo mismo ocurriría si tuviese, por ejemplo carteles sexistas o racistas y no sólo una lengua incomprensible.

Si una tienda rotulada en español, se mantiene será porque sus consumidores no se sienten agredidos en sus derechos, de lo contrario cerraría también, o tendría que adaptarse a que sólo las tiendas en gallego tienen público, por ser más del gusto de los gallegos. Pero lo cierto es que no es así ni por asomo, luego la sociedad no lo demanda, luego los representantes de esa sociedad no deberían imponerlo. Del mismo modo, si bien el apoyo a ciertas iniciativas culturales me parece muy loable, la dispensa indiscriminada de subvenciones a todo aquel que haga cualquier cosa en gallego, por absurda y desprovista de talento que sea, me parece poco razonable.

Pagar impuestos para que los gasten en intentar reprimir tu libertad es bastante molesto créanme (y yo aún no hago declaración, que con los impuestos directos debe de ser aún más molesto) y es que lo cierto es que esto no es una simple política lingüística, esta es la historia de cómo el nacionalismo se afana en imponer sus dictados y reprimir la libertad de los individuos justificándose en los supuestos derechos de colectivos imaginarios y romanticismos que creíamos superados con el antiguo régimen. Es la historia de cómo la izquierda colabora con la uniformización del pensamiento y abraza a su verdugo con tal de evitar el conflicto, pero es también la historia de cómo los complejos de la derecha la incapacitan para oponerse ocupando la posición en la sociedad que verdaderamente le corresponde.

Pero yo aún tengo fe, tengo fe en que los anhelos de los amantes de la libertad que ahora solo encuentran asiento en algunas organizaciones cívicas y plataformas, llegarán a gobernar en algún momento el PPdeG, puede que no sea lo más probable, pero es eso o emigrar y vive Dios que no pienso aceptar las imposiciones de un vicepresidente de la Xunta cuyos méritos anteriores son apoderarse del ayuntamiento de Allariz por la fuerza y no ser votado por más que amigos y familiares. Si alguien pensaba que el reciente ataque a María San Gil en la Universidad de Santiago o hechos similares eran casuales, que se desengañe. Algo huele a podrido en Galicia.

miércoles 19 de marzo de 2008

Normalización-(II), Imposición Totalitaria.

Hace poco introduje en este blog el tema de la llamada “Normalización lingüística”, pero de hecho, lo antes expuesto no era sino el aperitivo de los desmanes llevados a cabo en nombre de tan noble idea por la administración gobernada por el nacionalismo de PSOE y BNG.

Entre otras lindezas, la Xunta pretende ahora imponer en las celebraciones religiosas de las fiestas patronales, la utilización del gallego hasta en las liturgias, pero no sólo del gallego sino de la galleguidad. Es decir, la omnipresencia de la bandera, himno y demás símbolos de galleguidad de procedencia discutible. A quién se le cuente que la administración pública pretende obligar a que suene el himno gallego durante la consagración no se lo cree, salvo que viva aquí. Tampoco se creería nadie que no lo sufra, que esta gente no tiene reparo alguno en incluír en sus mandatos la obligación de “exaltación de la identidad territorial”, es decir fomentar su propia ideología con fondos públicos.

No se confundan, aquí el PP ganó con mucho las elecciones, el Bloque Nacionalista Galego, apenas fue votado por sus propios afiliados, pero con la inestimable ayuda del PSOE nos adoctrinan y mangonean como si tuviesen mayoría absoluta, apoyados en esos frecuentes pactos dirigidos a la imposición de las minorías.

Esta actividad normalizadora ya tuvo lugar en los colegios (qué fácil es intentar moldear las mentes aún sin formar de quienes aún no pueden votar). En Galicia fue promulgada una ley, que entre otras maravillas, obligaba a impartir la docencia de cómo mínimo la mitad de las asignaturas en gallego (y como máximo el infinito), reservándose además las materias con contenido teórico sustancial. De esta forma podría usted dar clase en castellano de música, gimnasia y plástica, pero incluso esas materias serían susceptibles de pasar a impartirse en gallego. Eso si que es normalización. Por cierto que para más inri esa decisión ni siquiera es de los padres.

Pero sigamos normalizando, el PSOE junto al BNG, pretenden ahora aprobar una ley de comercio interior que en su artículo 8 dice:

"La señalización, carteles informativos y documentos de oferta de servicios para los consumidores en establecimientos abiertos al público deben estar redactados al menos en gallego".

Una vez más nos encontramos con que se obliga el uso de una de las lenguas oficiales mientras que la otra ha de sobrevivir con lo que le quede por conquistar al imparable progreso normalizador, sin tener nada garantizado como propio. En todo caso, lo mejor de este asunto (lo de que te digan en tu negocio privado el idioma que debes utilizar por sus narices), es que pueden llegar a multarte con 3.000 euros, que se dice pronto. Por supuesto hay otras muchas medidas normalizadoras que nos alegran la vida diaria, pero creo que ya no voy a seguir.

Damas y caballeros, “Normalización” es la acción o efecto de normalizar, de hacer que algo se estabilice en la normalidad. Que te multen por utilizar un idioma oficial no es normal, que te obliguen a cantar un himno u otro en una misa no es normal, que tengas que decir esa misa en el idioma que te marque la administración no es normal, que un grupo de alumnos y profesores que tienen una misma lengua tengan que relacionarse en otra, no es normal. Responde a las normas, pero las normas no son normales. Lo que hace esta política es imponer, no normalizar. Si les parece igualmente legítimo que lo hagan, pero que no mientan, las cosas por su nombre y el nombre de esta cosa es “Imposición totalitaria” no “Normalización”, que seremos españolistas fascistoides, pero tontos no.

Por suerte nuestros hijos no serán como nosotros pues podrán asistir a galescolas. Estos centros educativos son tan gallegos que les enseñan el himno en la más tierna infancia y visten mandilones con la bandera blanquiazul. Se pueden imaginar el revuelo que el caso inverso causaría, ¡una escuela de fachas redomados embozados en mandilones con la enseña rojigualda!.

Si su objetivo es crear una generación de niños cuya educación no sirve para nada a 100 kilómetros de su pueblo, pero que estén comprometidos con la causa de la nación gallega, vote usted al PSOE, o al BNG, que al final, es lo mismo.

lunes 17 de marzo de 2008

Normalización-(I), Fatal Eufemismo.

El tema de la "Normalización lingüística" que sufrimos en Galicia (no somos los únicos), es uno de los que más me toca las narices y puede que no sea la última vez que hable de él. Este tema es una de las razones fundamentales de mi interés original por la política, pues atañe de forma directa a la libertad misma.

Les contaré la historia: cuando era pequeño, vivía yo en un pueblo. Allí casi todo el mundo hablaba en gallego y la convivencia entre éste y el español que hablábamos en mi casa era perfecta, de hecho no recuerdo ni vagamente cuales de aquellas personas se dirigían a quién en qué idioma. Pero por lo visto alguien hacía ya bastante tiempo, había decidido que la armonía natural no era justa y que la imposición de unos sobre otros nos traería el bien.

En tiempos de Fraga comenzó una progresiva y ridícula galleguización de la administración y la sociedad en general con el único fin de despojar a Fraga de la etiqueta de "facha", ahora después de él, la cosa se ha vuelto dramáticamente virulenta, sin vuelta atrás y por supuesto, los necios siguen tachándolo de facha. Una metedura de pata de tres pares de narices.

Al amparo de este galleguismo tan tolerante aparece la presión de organizaciones de insignes cantamañanas tales como "A mesa pola normalización lingüística" (concepto aberrante sobre el que ya me detendré) o Xosé Ramón Barreiro, ínclito presidente de la Real Academia Galega, que al tiempo que nos dice cómo tenemos que hablar según el credo de Breogán, mandaba a su hijo a estudiar al colegio con menor docencia en lengua gallega que uno pueda encontrar (y lo sé porque yo estuve también allí). Con semejantes ideólogos, se pueden imaginar la conga que es la idea en sí.

En ese colegio, el aleccionador zote que me daba clase de gallego en los últimos cursos, nos contaba con aire casi alarmado lo horriblemente represor que era Franco porque hacía circular propaganda menospreciando el gallego e induciendo a la población a hablar en castellano. No puedo estar más de acuerdo, todo el que hace algo semejante es horriblemente represor, nadie tiene derecho a darle la tabarra a nadie para que hable un idioma u otro. Cual fue mi sorpresa al descubrir un día en un pub cualquiera unas tarjetas de propaganda pagadas con mis impuestos que venían a insinuar (con estética de Matrix y todo) que el que no hablaba en gallego no estaba en la realidad, la tarjetita en cuestión incluía eslóganes tan elocuentes como "Atrévete a descubrir tu verdadera identidad" (pero en gallego claro). Y es que está claro que tu identidad ahora la decide el Señor Anxo Quintana en virtud de su puesto de vicepresidente del bienestar y la igualdad.

Todo esto es lo de menos, ya seguiré otro día. Sólo quiero añadir, que como decía antes, el que hace eso es horriblemente represor.

jueves 13 de marzo de 2008

Mesianismo (igualmente) condescendiente

Periódicamente llegan a nuestros oídos historias de héroes urbanos que, haciendo gala de un elevadísimo sentido de la justicia, deciden arreglar la vida del prójimo aún no deseándolo el interesado. Esta irritante conducta se da tanto entre particulares corrientes como entre líderes políticos, lo cual es aún más peligroso.

Quizá algunos recuerden a los dos enfermos de acondroplasia (enanos para aquellos menos preocupados por las susceptibilidades exacerbadas) Melvi Díaz Bautista y José Libardo Maldonado, más conocido por sus papeles como Tati y Quieti acompañando a "la viuda de Paco", en la última edición del mítico programa Un, Dos, Tres. Pues bien, una asociación de iluminados (ALPE acondroplasia), decidió que para salvaguardar su dignidad, debía intentar dejarlos sin trabajo. Estos dos hombres eran actores e interpretaban un papel, no más ridículo que el del hombre sano vestido de mujer al que acompañaban, pero por razón de su enfermedad, los dirigentes de la asociación concluyeron que era vejatorio.

Obviamente, los dos actores, que interpretan papeles acordes con su físico y cualidades (tal y como hacen los gordos, los delgados, los altos, los bajos, los jóvenes, los viejos, los guapos, los feos y todo quisque) querían continuar con su trabajo, un trabajo con el que se ganaban la vida honradamente, sin embargo estos mesías contemporáneos consiguieron salvarles la vida y dejarlos sin trabajo. Por suerte Narciso Ibáñez Serrador, los reubicó en el programa.

Parece incríble que precisamente los de tal asociación confundiesen a estos hombres adultos de escasa estatura con niños que necesitan semejante tutela. Pero no es la primera ni la última vez que asistimos al advenimiento de un salvador, ya no tienen trabajo las chichas del telecupón (que ahora es si cabe más apasionante), porque por lo visto era dramaticamente sexista, etc...

Me preocupa que en demasiadas ocasiones el conjunto de la sociedad asiste a estas intromisiones con indiferencia o incluso con aceptación expresa y esto, como apuntaba al principio ocurre (cada vez más ultimamente) con las actuaciones del Estado.
No pienso profundizar demasiado al respecto, pero yo tengo un padre y una madre (y aunque no los tuviese soy mayor de edad), no necesito que el Estado ejerza esas funciones diciéndome lo que está bien y lo que está mal. No necesito que el Estado se preocupe por mi salud aconsejándome que debo comer, sólo necesito que mantenga la sanidad con mis impuestos, precisamente para que yo pueda atiborrarme como me de la gana. No necesito que el Estado se dedique a enseñarme a ser tolerante y progre con asignaturas en el colegio, necesito que me enseñe a leer para poder formar mi propio pensamiento.

Lo incómodo de la democracia es que para que exista hace falta que los demás puedan no compartir nuestros valores por muy bonitos que sean, el límite es el actuar en perjuicio del prójimo y eso, suele estar regulado por el Derecho, así que basta con aplicar la ley. Últimamente y ejerciendo de guía espiritual este mesiánico presidente nuestro, estos "consejos coactivos" y no coactivos, se han ampliado considerablemente y personalmente estoy hasta el gorro. Si yo quiero pensar mal, si quiero ser gordo, si quiero quedar en ridículo, si quiero comer cordero y no conejo, si quiero comprar y no alquilar, si estoy dispuesto a endeudarme o si quiero darme noventa cabezazos contra las paredes estoy en mi derecho. Y que el Estado se gaste mis propios impuestos en intentar convencerme de que haga lo que mejor le parece al mesías de turno si que me acaba con la salud.

martes 11 de marzo de 2008

Intervencionismo Condescendiente

Según Keynes (economista más bien del gusto socialista), el Estado debe actuar de forma contracíclica, es decir, de forma contraria a las fluctuaciones propias de los ciclos del mercado. Simplificando: en épocas de expansión económica, donde el gasto privado aumenta, el Estado reduce su gasto. Cuando el ciclo cambia y se entra en una época de recesión, el gasto particular disminuye. En estas épocas el Estado debe aumentar su propio gasto para sustituir el gasto privado, aún endeudándose para este fin.

Lo cierto es que ni PP ni PSOE dejan de ser, en el fondo, liberales moderados en su política económica, pero con importantes matices.

En lugar de hacer exactamente lo que decía Keynes, PP y PSOE, ante la presente (y futura) crisis, buscan reactivar el gasto privado para mantener la economía. Para esto se necesita, fundamentalmente, que los particulares dispongan de más dinero. Los populares proponían una rebaja fiscal para este fin, mientras que los socialistas proponían la devolución de 400 euros de forma indiscriminada.

Personalmente y como liberal, opino que la segunda opción es menos efectiva, además es también más injusta, por no atender a criterios de proporcionalidad, etc..

De todas maneras, la razón fundamental de mi predilección por la primera medida no es económica, no soy experto, es de naturaleza bien distinta. Para que yo tenga dinero, unos deciden no quitármelo, mientras que otros deciden quitármelo sin ninguna necesidad (cuando todo el mundo sabe, además, que los impuestos desincentivan la actividad económica), para devolvérmelo condescendientemente como si me estuviesen haciendo un favor por devolverme el dinero que, de hecho ya era mío; un dinero que, además, fue recaudado sin necesidad. Estas ocurrencias de campaña no suelen convencerme, pero que me tomen por idiota suele convencerme aún menos.

domingo 9 de marzo de 2008

Elecciones

Tras 4 años de campañas, elecciones generales.


Pase lo que pase hoy, yo estaré satisfecho porque Rodolfo Chikilicuatre ha ganado las elecciones a representarnos en Eurovisión.

sábado 8 de marzo de 2008

Defender la Alegría (PAZ) – Capítulo III (y último)

Para terminar esta trilogía, me gustaría hacer un par de apuntes. En una democracia, cualquiera puede manifestar su opinión libremente, los artistas, igual que los obispos, igual que yo mismo. De hecho, los obispos representan a una organización con bastantes más adeptos que la famosa Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ) así que no sé porqué estos últimos se creen con más derecho a opinar que los primeros (Véanse los variados improperios de José Luis Cuerda en el Cap. I). Por otra parte, desde los medios y, en general, se suele olvidar que los mensajes que la Conferencia Episcopal (de la que no soy especial admirador) dirige a sus fieles, van dirigidos A SUS FIELES. No obligan ni pretenden alcanzar siquiera a estos defensores de la alegría de PAZ. De hecho, tampoco obligan a sus fieles, si acaso, informan.

Así pues, escandalizarse por ello y aún más insultar, es como poco, injustificado.

La cosa va así: como yo no soy vegetariano, ni me doy por aludido, ni me escandalizo si una asociación de vegetarianos dice a sus seguidores que no coman carne. Cuando uno no comparte los principios de una organización no se une a ella y le resbalan sus directrices, es así de sencillo. Estoy seguro de que este es un símil que hasta el ilustre señor Cuerda comprendería.

Por último, querría hacer una breve reflexión acerca de la manía aleccionadora de la que las ilustres “élites culturales” y muy particularmente del cine y la música, hacen gala con tan irritante frecuencia. Es una de las modas americanas más molestas que podíamos importar (lo de hacer películas entretenidas y buenas no hemos terminado de importarlo).

Pero es que vamos a ver, no consigo comprender, por más que lo intento, qué demonios hay en interpretar de forma bastante lamentable canciones de Mikel Erentxun que otorgue a Fran Perea (ilustre integrante de mi plataforma favorita) una superior visión del sistema económico, político y social español que justifique la especial valoración que se pretende de la opinión de este individuo sobre la del resto de mortales.

Me explico, como decía antes, un cantante o lo que sea ese tipo, puede expresar su opinión como cualquiera, pero que por favor no pretendan dar a entender que por ser “gente de la cultura” su opinión debería ser tenida en mayor estima, porque esto es lo que se pretende dar a entender sin lugar a dudas. Se autodenominan “intelectuales” (que sin duda es lo que yo quiero ser de mayor), pretendiendo otrogar con ello una especial autoridad a sus palabras.

La base del sufragio universal es la suposición de que la opinión de todo el mundo tiene el mismo valor, obviamente no pretenden ni por asomo negar tal cosa, pero ya puestos, si atendemos a algún criterio de autoridad (saber socialemente reconocido), cualquier licenciado en Economía, Derecho o mil cosas sabrá más por su condición académica que otro tipo por el hecho de saber tocar la guitarra. De hecho, para ser actor o cantante nisiquiera hace falta saber leer con fluidez. Casualmente, yo toco la guitarra y el piano y canto y demás, también he hecho decenas de canciones, probablemente no sea el mejor del mundo en estas cosas pero, en cualquier caso, no he sentido que mi habilidad para mover los dedos o el gaznate en cualquiera de estas actividades me haga acreedor de una mayor visión política. Cosa aparte podría ser lo de hacer canciones, que conlleva un actividad intelectual, pero no mayor que la de ser contable, así pues no merece ni comentario.

No voy a profundizar más en esta cuestión, porque ya me estoy extendiendo demasiado y creo que ya me odia una cantidad razonable de gente por hoy. De todas maneras, espero vuestros comentarios en esta entrada y alguna futura quizá más templada (quizá).

viernes 7 de marzo de 2008

Defender la Alegría (PAZ) – Capítulo II

Lectura del enésimo mítin de Zapatero a los votantes: “quienes no insulten ganarán las elecciones”

Imagino que ZP daba gracias a Pablo Iglesias de que el señor Cuerda y su cuchipanda no estuviesen afiliados (aún) al PSOE (véase Cap.I), pero tiempo le faltó al carismático e intocable Felipe (este si que está afiliado) para llamar imbécil a Mariano Rajoy en la euforia de un mítin. Pero claro, es que estos del PP se merecen ser insultados cada dos por tres, porque ¡mira que crispan estos fachas!, no como los socialistas, que insultan ¡pero sonriendo mucho más!

Después de estos éxitos de público y crítica llegó mi parte favorita: Las disculpas ¡Ay, ya no hay viles subterfugios como los de antes!, Felipe se retractó como pudo y dejó de aparecer, pero lo de los defensores de la alegría de la PAZ (Plataforma de Apoyo a Zapatero) fue mucho mejor. Para matizar su anterior insulto a, más o menos, la mitad de los españoles, decidieron organizar otro acto, esta vez con los líderes del Partido socialista, para alentarnos a salvar nuestras almas siguiendo el dogma de la buena izquierda y votando a ZP.

En el acto en cuestión, el presentador Jesús Vázquez, intervino aclarando que no pretendían (aunque lo disimulasen muy bien) insultar a los votantes (recálquese la palabra “votantes”) del PP. Después pasó a pretender hacerse el simpático, comentando que, si no, estaría insultando también a su padre y éste le daría una colleja (gran idea, en mi opinión).

Pues vale, se lo compro. Voy a suponer que, muy respetuosamente, sólo insultaba a los líderes populares (y a los católicos, a los que, por lo visto, se puede insultar con alegría). Pues bien, lo que mucha gente no parece comprender es que (a diferencia de los sacrosantos artistas) los líderes del PP no vienen del cielo, ni los puso Franco, ni crecen en los árboles directamente con centenar y pico de escaños. Están donde están y gobernaron cuando gobernaron, porque el padre de Jesús Vázquez y otros millones de españoles libres los eligieron como sus legítimos representantes (exactamente igual que a los del PSOE), así que, insultarles de ese modo constituye igualmente una ofensa para sus representados. Padre de Jesús Vázquez incluído.